Las constantes colisiones de partículas estimulan la formación de nuevos cuerpos cósmicos

Esta teoría se ajusta incluso a los planetas y a las rocas espaciales

  La imagen de una partícula del asteroide Itokawa
Un equipo de investigadores de la Universidad de Okayama y de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) acaba de anunciar que las constantes colisiones de partículas variadas en tamaño son responsables del crecimiento de los planetas y de las rocas espaciales.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Okayama y de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) acaba de anunciar que las constantes colisiones de partículas variadas en tamaño son responsables del crecimiento de los planetas y de las rocas espaciales.

La nueva investigación, publicada en el último número de la revista Proceedings of National Academy of Sciences (PNAS), es la primera en detallar los estudios realizados sobre los materiales recuperados de un asteroide que fluía libremente en el espacio ultraterrestre.

Prácticamente, los científicos descubrieron que los cuerpos espaciales están afectados constantemente por diversos objetos, que abarcan desde partículas de nanoescala hasta asteroides de decenas de kilómetros de diámetro. Esta conclusión fue sacada tras analizar unas muestras condríticas traídas por el asteroide 25143 Itokawa.

Estos diminutos fragmentos de la roca espacial fueron recuperados por la misión de obtención de muestras Hayabusa, que los lanzó cerca de Australia en junio de 2010. Sólo algunas piezas microscópicas de la roca se encontraron en la sala de muestras, pero fueron suficientes para el equipo de investigación.

Analizar los asteroides y los meteoritos es una excelente manera de averiguar lo que ocurrió durante los primeros días del sistema solar, especialmente cuando se trata de averiguar cómo se juntaron los planetas.

El equipo de OU/JAXA utilizó una técnica llamada 'análisis de microscopía electrónica' para estudiar las muestras que la misión Hayabusa envió a la Tierra. Los investigadores descubrieron una serie de pequeños cráteres en la superficie de las rocas. Estos cráteres medían entre 100 y 200 nanómetros de diámetro.

"Los impactos parecen representar un importante proceso de formación no sólo de los grandes cuerpos planetarios, como la Luna, sino también de órganos de baja gravedad, como los asteroides", explica Eizo Nakamura, profesor en UO y líder del equipo de estudio.

Los investigadores japoneses sugieren que varios fenómenos – incluyendo la desagregación, la craterización, la fusión, la adherencia y la implantación/pulverización – son responsables de la configuración de la superficie de los asteroides. Es posible que se hubiesen producido unos procesos similares cuando se desarrollaron los planetas.

Tras un vistazo cercano a las muestras, los investigadores también revelaron la existencia de un mineral llamado Tectosilicatos que sólo pudo haber formado cuando un objeto se enfría desde una temperatura de más de 860 grados centígrados (1.580ºF). Sin embargo, el asteroide 25143 Itokawa mide sólo 300 metros de diámetro, lo que significa que su núcleo no puede producir estas temperaturas.

Por lo tanto, el grupo llegó a la conclusión de que el objeto formaba parte de un asteroide mucho más grande. Los expertos también encontraron grandes cantidades de partículas de hierro y de cristal en la superficie de las muestras enviadas por Hayabusa.

"Sugerimos que la química y las texturas de la superficie del asteroide Itokawa reflejan un bombardeo a largo plazo de materiales condríticos equilibrados, a escalas de 10-9 a 104 metros", concluyó el equipo.

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By Tudor Vieru    5 Mar 2012, 08:20 GMT